El imparable crecimiento de la energía fotovoltaica

Es un hecho: la fotovoltaica en España no para crecer. De hecho, actualmente en Keyplan nos encontramos construyendo una instalación fotovoltaica en el parking de una importante empresa ubicada en A Coruña.

En el año 2019, el sector fotovoltaico español  se situó en el Top 1 de Europa y Top 6 del mundo, superando incluso a Alemania. Es admirable como después de tantos esfuerzos, un sector que se encontraba estancado desde los últimos 10 años, ha conseguido revertir la situación y encadenar un crecimiento sostenido, año tras año.

Evolución de la fotovoltaica

A mediados de Julio de 2020, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) presentó su Informe Anual 2019, donde hacía balance sobre la situación de la energía fotovoltaica en España.

Con los datos en la mano calificó el 2019 como “el mejor año de la historia” para el sector, basándose en que:

  • España fue el año pasado el país europeo en el que más potencia fue instalada
  • Las inversiones en industria fotovoltaica en España suponen el 65% de la inversión necesaria para poner en marcha una instalación solar, es decir, que solo importamos el 35% restante.

Analizando los datos de los primeros meses de 2020, vemos que la tendencia sigue siendo favorable para el sector, el cual, ha vivido una auténtica revolución en los últimos años, pasando de ser un sector estancado a una auténtica revolución.

El impulso que han recibido las fotovoltaicas gracias a las subastas y a los ambiciosos objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ha sido la clave de la explosión de la fotovoltaica después de una década de total estancamiento.

De hecho, el propio PNIEC español ha destacado la fotovoltaica como la tecnología que liderará la transición energética y la descarbonización del sector eléctrico en España. El objetivo del Plan es llegar a casi 40 GW de fotovoltaica en 2030 y situarse como la segunda tecnología en capacidad instalada, solo por detrás de la eólica.

Situación actual

La UNEF apuesta por”el desarrollo del sector fotovoltaico como palanca de recuperación económica y para la mitigación del efecto de destrucción de empleo y tejido productivo consecuencia de la Covid-19” basándose en la situación privilegiada de España con respecto a los demás países europeos: España dispone de un elevado número de horas de sol, tiene territorio disponible y un sector fotovoltaico nacional que cuenta con una base industrial sólida y competitiva.

De hecho, si nos fijamos en los datos, más concretamente en la producción de electricidad, los récords en el sector de la energía fotovoltaica se han ido sucediendo desde inicios de año. En febrero la energía fotovoltaica superó por primera vez la producción instantánea de la nuclear, y no solo eso, en los 7 primeros meses del año, la fotovoltaica ya ha producido más electricidad que en todo 2019 y un 20% más que en todo 2018.

Retos del sector

A pesar del enorme crecimiento que ha vivido la energía fotovoltaica en los últimos años, todavía tiene que hacer frente a algunos retos.

  • Es necesario impulsar la digitalización del sector, dotando a las empresas de la mejor tecnología 5G disponible, lo que permitiría optimizar los procesos de fabricación y disponer de dispositivos inteligentes en las plantas solares,
  • Se debería acelerar la celebración de concursos en las zonas de Transición Justa para aprovechar los beneficios asociados al despliegue de las energías renovables,
  • Es imperativo reformar el diseño de la factura eléctrica reduciendo el peso del término fijo, para que los consumidores puedan ver reflejados en su factura los ahorros que supone el autoconsumo,
  • Simplificar y digitalizar las tramitaciones administrativas a nivel autonómico, eliminando el requisito de la licencia de obras y sustituyéndolo por una comunicación previa, y
  • Reformar la Ley de propiedad horizontal para facilitar la realización de instalaciones de autoconsumo colectivo.